Anoche nuestro corazón te visitó una vez más aprovechando los sueños de la razón. Ignorando antiguas batallas perdidas y las cicatrices abiertas, el corazón realiza el mismo viaje sin esperanzas y sin remedio.
Volvimos a cruzar tus tormentosos mares hasta quedar atrapados otra vez en tus impenetrables hielos. Seguimos tu canto en el viento helado que nos cortaba la piel y nos llevaba hacia las rocas. Caímos como siempre en el vacío de tus ojos oscuros y nos aferramos a tu mirada esquiva. En los sueños se puede caer infinitamente.
Nuestro corazón es un cadáver viviente que no reconoce su muerte. Un zombi que resucita en los fantasmas del pasado. Un órgano mutilado que sigue tu rastro inútilmente en las calles de una ciudad que le es ajena. Pero cada vez que te encontramos tú ya estás en otra parte.
El sueño de la razón produce monstruos felices y viajes prohibidos. En el viaje de regreso cruzamos nuevamente el abismo de nuestra soledad y los planes abandonados de un futuro imposible. La razón, ya despierta, nos espera impaciente maquinando un merecido castigo.
1 comentario:
Hola George,
Mi buena amiga Lola me paso tu blog, y he leído tus últimos escritos de este mes.
Hablas de la razón, entre la locura y la cordura de un mundo que a veces solo reconocemos a través de nuestra memoria.
Te recomiendo que leas a María Zambrano, una filósofa malagueña de principios de siglo que hablaba de estos conceptos que expresas en tus textos. Me recuerdas a ella.
Gracias por permitir leerte, ha sido un placer.
Deberías publicar y dar a conocer al mundo tu talento.
Hay miles de vías que pueden ser una altenativa a la publicación editorial "convencional"!.
Un cordial saludo,
Saray
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