miércoles, 23 de diciembre de 2009

EL TRAFICANTE DE MISTERIOS

Una vez más, como cada invierno, el traficante de misterios ha llegado al pueblo. Su bolsa trae el aroma de nuevas especias y la fórmula secreta del olvido. También ha traído noticias de tierras lejanas, de bestias que deambulan más allá de los extramuros de esta tierra prometida, allá donde los señores del trueno ocupan las fortalezas del terror.

Su comitiva incluye mercaderes y nigromantes que cargan los restos de una infancia perdida en laberintos hexagonales.
En sus carpas venden pequeñas cajas con los sonidos de las criaturas reptantes que habitan debajo de las piedras azules.
Otras cajas contienen el inconfundible grito del arco iris.

Antropófagos gigantes y enanos danzantes ocupan la plaza. Durante el día ejecutan atrevidas acrobacias y sonríen exponiendo unos dientes de oro que brillan al sol; de noche cuentan historias de estepas heladas donde el viento corta la piel y susurra cantos que confunden a los desdichados viajeros.

El traficante de misterios es el único mortal que ha visto el mundo exterior. Solo él puede mover las fronteras de lo desconocido.
El misterio extiende sus redes ante el pueblo de los hombres de vidas silenciosas. Los caminos se pierden en la oscuridad, llevándonos a la tierra donde habitan los monstruos, el dolor y los malos pensamientos.

lunes, 16 de noviembre de 2009

ESTA CIUDAD

Conocemos bien a la gente de esta ciudad.
Hombres derrotados por la inacción y la comodidad cuentan las horas con entumecida indiferencia.
El sol calienta sus calvas agradecidas donde alguna vez vigorosos cabellos crecieron en imperiosa libertad.

Algunas monedas suenan en los desgastados bolsillos que sus mujeres remendaron una y otra vez. Quizás compren algún pequeño placer o un momento de felicidad. Quizás descubran algo que les libere de la certidumbre de una existencia sin importancia.
O quizás no lo sepan nunca y desaparezcan sin dejar rastro y sin molestar, como el invitado anónimo que se retira de la fiesta en silencio.

Estos hombres y mujeres vigilan a sus niños en el parque y sonríen satisfechos admirando el fruto de sus cópulas sin amor.
Futuros padres de familia, delincuentes, santos, asesinos, banqueros y atracadores de bancos juegan y ríen juntos en soleada armonía.
Algunos llegarán al cielo, otros morirán en alguna calle sucia y oscura, y otros simplemente pasarán de largo.

Mientras tanto, los vecinos han vuelto a atrincherarse y ya no salen ni saludan. Desagradables olores emanan por debajo de su puerta. Parecen estar informados de alguna inminente desgracia. Posiblemente ofrezcan sacrificios a sus dioses para invocar algún desastre que los libere de esta tediosa normalidad.

En esta ciudad se oyen murmullos tras las paredes y se ven expresiones de miedo en las calles. Aquí, como en muchas otras ciudades, hay calles para celebrar, para llorar y para olvidar. Algunas calles no van a ninguna parte, como esas ideas geniales que aparecen súbitamente y luego desparecen en la nada.

Los futuros funcionarios y estafadores ya terminan sus juegos. Luego se lavarán sus pequeñas y torpes manos y comerán galletas con leche bajo la atenta mirada de sus engañados padres. En esta ciudad las rosas florecen ahogadas por la mala hierba.
Las semillas del amor crecen entre las raíces de la perversidad.

lunes, 2 de noviembre de 2009

AFTERPARTY

Sólo los pocos afortunados que fueron marcados con el hierro candente podrán asistir a nuestra fiesta.

Los mensajeros del infortunio, agotados e impacientes, ya se asoman nuevamente por nuestras polvorientas llanuras,
mientras los narradores de hazañas heroicas se encogen de hombros y callan pensando quizás en tiempos remotos.
Hombres quebrados por el tiempo y la soledad deambulan buscando refugio en las sombras.
Forasteros de tierras lejanas anuncian la guerra a gritos en extraños dialectos balbuceantes.

En nuestra esquina del mundo también hay motivos para festejar.

Los carroñeros duermen la siesta al sol.
Los últimos hombres santos flotan hinchados en el río sagrado.
Las viejas piadosas elaboran una nueva emboscada en el bosque.

Esta vez estaremos preparados.

lunes, 24 de agosto de 2009

CUANDO EL SOL SE HAYA APAGADO

Tu incontestable belleza silencia la palabra y entumece el pensamiento.

Mientras tus ojos se posan amablemente en otras cosas, nuestra mirada intenta interpretar tu lejana superficie.
Tu cuerpo emite un calor que nadie siente, mientras tu carne baila festivamente entre otras carnes sin gracia.
Tu corazón late ajeno al séquito de soledad y deseo que le rodea.
Tus brazos, que alguna vez calentaron otros cuerpos, cuelgan ociosos esperando nuevas formas que abrazar.

Escamas de piel seca caen lentamente dejando nuestro rastro mientras pensamos en el tiempo perdido en tierras remotas.

Las fiestas de la razón retumban en las cuevas vacías donde planificamos nuestros próximos movimientos.

Expectantes ante tu silueta fugaz,
te contemplamos desde lejos entre la multitud embrutecida.
No saben que no te acordarás de ellos cuando el sol se haya apagado.

miércoles, 1 de julio de 2009

PREDICCIONES RAZONABLES

En un futuro posible, alguien mencionará nuestro nombre mientras piensa en otra cosa.
Una mujer marchita soñará con nuestra despedida.
Se despertará y se dará cuenta de que está sola.

La memoria se desvanecerá y el pasado morirá.
El amor seguirá buscando refugio en carreteras desoladas.
Las canas seguirán creciendo sobre las cabezas de los hombres ciegos.

Asustados terrícolas visitarán planetas remotos para comprobar su absurda soledad.
Planetas vírgenes serán ocupados por la humanidad; invasión de la vida, el deseo y la necesidad.
Gusanos alienígenos engordarán de la carne terrestre inerte.

Peces multicolores jugarán a las escondidas en las nuevas ciudades sumergidas.
Caníbales encorbatados poblarán los nuevos desiertos.
Niños bicéfalos y políglotas conquistarán el mundo y se contarán secretos en sincronizada traducción simultánea.

Antropólogos anfibios estudiarán agradecidos los coprolitos de nuestros amigos. Describirán su última cena.
Quizás descubran, atrapados en las cacas pétreas, nuestra afición por las manitas de cerdo y los crustáceos con tentáculos.

Los antiguos dioses egoístas sucumbirán ante el nuevo desorden.
La cruz y el pez volverán a las cuevas perseguidos por los hacedores de tormentas.
Creyentes asesinos celebrarán sacrificios esperando la última resurrección.

Las palabras perderán su significado y se convertirán en los enigmáticos signos de una civilización perdida.
Los albinos filólogos mutantes inventarán nuevas teorías para dar sentido a la escritura del primitivo Homo sapiens posmoderno.

sábado, 23 de mayo de 2009

EXILIOS

Aquí, en los extramuros de la ciudad, en la periferia del éxito y la felicidad, se puede vivir. De día recolectamos la basura de los urbanitas y de noche rescatamos los recuerdos de tiempos tal vez mejores: castillos en las nubes, laberintos infinitos y jardines reales.

Nosotros, que hemos llorado más de dos veces por una misma mujer, ya no sentimos nada. Pero aún nos maravilla haber amado tanto; ese impulso suicida al sufrimiento gratuito; el inexplicable orgullo del héroe trágico que muere solo y abandonado, traicionado por un mundo que no estuvo a su altura. Era bonito creer en todas esas cosas.

Y justo ahora en que habíamos aceptado nuestra derrota con cómoda resignación, todo vuelve a empezar. Incluso el gusto al fracaso está sujeto a esa pesadez del chiste viejo; como el hartazgo de lo cotidiano, los mismos escenarios, las mismas caras anodinas, las mismas palabras y gestos que se repiten incesantemente desprovistos de cualquier significado real.

Todos creen tener algo importante que decir, como si su existencia tuviese alguna trascendencia, como si no fuesen más que un número acercándose inevitablemente al cero absoluto. Nosotros también creemos tener cosas que decir, aunque sabemos bien que pronto no seremos más que un nombre para olvidar, una silueta atrapada en un álbum familiar o el destinatario de un recibo de luz que ya nadie se molestará en pagar.

El mundo también envejece con nosotros. Lo hemos visto. Nuestras antiguas amantes se han vuelto viejas y feas, como todos los procesos que se extienden demasiado. Como las fiestas tristes que duran hasta el amanecer y se van quedando vacías. Como la alegría que no sabe morir a tiempo.

Entretanto, mientras todo está diseñado y construido para la celebración y el aplauso, las grietas de lo real aparecen arruinando el festejo. Terminado el simulacro las mujeres de tacón alto se curan los callos frente al televisor. Los hombres se quitan las camisas sudadas y exponen la calva. La fealdad y el hedor de lo real habitan tras las puertas cerradas.

Ya es tarde para regresar. Nos gusta vivir aquí, libres de toda necesidad. Aquí el mundo no es más que lo que es. Impredecible, ajeno, indescriptible. La realidad ha sido traicionada por las palabras. El azar ha sido vencido por un orden ficticio. El significado ha arrasado tierras vírgenes de existencia desnuda. La palabra ha cometido abusos hablando sobre cosas que no existen.

viernes, 10 de abril de 2009

INTROSPECCIÓN

Nosotros, que tenemos ojos que miran hacia fuera, también nos hemos visto por dentro.
Hemos contemplado nuestros sesos; hemos visto en fracciones de segundo la dinámica de nuestras nuevas ideas y viejos temores. Sinapsis imparable de energía inútil. Los misteriosos escondrijos del pensamiento. El enigma de la ocurrencia gratuita y absurda.

La piel nos impide invadir todo el mundo exterior. Nosotros, que queremos conquistar el espacio circundante, estamos atrapados bajo esta piel que se arruga, suda y apesta. Pequeños volcanes emergen de vez en cuando en la superficie. Intentos fallidos de alcanzar el exterior; de vencer la discontinuidad.

Las tripas gritan de hambre y sed. Extraños sonidos que revientan entre líquidos cálidos y fétidos. Qué sería del planeta azul sin nuestra contribución constante de caca, orines, mocos y semen. Nuestra mierda se esparce por el mundo fertilizando la tierra creando nueva vida.

Nuestra cabeza se queda sin pelo, como un amante abandonado que se queda sin amor. Los pelos deciden andar libremente por el mundo. Egoístas. Se van sin despedirse, saltan al vacío y se dejan llevar por la fuerza de los elementos.

Ajeno a todo, el corazón sigue bombeando vida a nuestras cansadas extremidades.
Es mentira que el corazón siente, le importa muy poco nuestros sentimientos. Está demasiado ocupado en mantener viva a la criatura.

Nuestros pies insisten en caminar hacia delante, como si supiesen adonde ir. Como si tuvieran un destino o una meta. Las manos se entretienen creando herramientas para cambiar el mundo, como si el mundo no pudiese cambiar por sí solo. Se mantienen ocupadas como si tuviesen algo importante que hacer.

Primitiva criatura peluda. Organismo complejo que desborda humores y olores. La ropa y el agua limpia no logran inhibir nuestra inevitable bestialidad. Animal que come, caga, duerme y piensa en la próxima comida. Hacemos planes para frenar la entropía natural; contenemos las invasiones bárbaras de la carne cruda. Deseo y voluptuosidad contenidos en las formas decadentes de la última civilización.

lunes, 30 de marzo de 2009

CARTA ABIERTA A UN MUNDO CERRADO

Estimado mundo cerrado:

De todas las impensables maneras que pudiste ser tuviste que ser como eres. De alguna manera tenías que ser. Probablemente eres el producto de una conspiración de pequeñas secretas voluntades individuales, todas creyendo ingenuamente estar creando el mejor de los mundos posibles. Nosotros (que también somos como teníamos que ser) lamentamos profundamente no divertirnos en tus juegos y no celebrar tus chistes. Tampoco tenemos ganas de aplaudir tus piruetas y ocurrencias. Ajenos a tu mundo y a tus reglas, vivimos clandestinamente sobornando a tus espías corruptos y fingiendo conformar en tu sistema.

El planeta que ocupas es ancho y redondo pero hemos recorrido muy poco de su circunferencia. Hay demasiada gente que no nos importa caminando sobre su desgastada superficie. Demasiado ruido y pocos oídos. Sobran palabras y colores que brillan inútilmente en las noches solitarias. Las aceras sucias con pequeñas grietas que conducen nuestro incesante deambular. Hiciste de la vida un negocio poco honesto. Compras el tiempo y la libertad mientras vendes un modelo que encaja perfectamente en tu malvada maquinaria. Tus piezas son sumisas y obedientes dominadas por el temor a ser excluidas de tu reino.

Cubres de plástico las impurezas y la suciedad, impones ángulos rectos a la caótica sinuosidad de la vida. Has impuesto una aparente cordura a la locura natural. Has encontrado sentidos donde no había más que azar y necesidad. Cuerpos, objetos y palabras que se cruzan y que significan esto o lo otro o aquello. Has inventado un destino para tus empleados. Un mundo de felicidad y bienestar. Un mundo de vacaciones pagadas en dudosos paraísos tropicales, domingos en la playa, san Valentín, el día de la madre. Tristes flores artificiales y comida barata en sobres. Álbumes de fotos con sonrisas perdidas, celebraciones de momentos imborrables, vidas irrecuperables.

Mientras tanto, nosotros, exilados marginales arrojados en los extramuros de tu imperio, pensamos en aquel mundo inexistente que pudiste ser.

domingo, 8 de marzo de 2009

LOS VIAJES DEL CORAZÓN

Anoche nuestro corazón te visitó una vez más aprovechando los sueños de la razón. Ignorando antiguas batallas perdidas y las cicatrices abiertas, el corazón realiza el mismo viaje sin esperanzas y sin remedio.

Volvimos a cruzar tus tormentosos mares hasta quedar atrapados otra vez en tus impenetrables hielos. Seguimos tu canto en el viento helado que nos cortaba la piel y nos llevaba hacia las rocas. Caímos como siempre en el vacío de tus ojos oscuros y nos aferramos a tu mirada esquiva. En los sueños se puede caer infinitamente.

Nuestro corazón es un cadáver viviente que no reconoce su muerte. Un zombi que resucita en los fantasmas del pasado. Un órgano mutilado que sigue tu rastro inútilmente en las calles de una ciudad que le es ajena. Pero cada vez que te encontramos tú ya estás en otra parte.

El sueño de la razón produce monstruos felices y viajes prohibidos. En el viaje de regreso cruzamos nuevamente el abismo de nuestra soledad y los planes abandonados de un futuro imposible. La razón, ya despierta, nos espera impaciente maquinando un merecido castigo.

miércoles, 25 de febrero de 2009

ENTROPÍA

Una mosca vuela ignorando nuestra humanidad mientras bostezamos aburridos ante el ajetreo del mundo. Ahora que la civilización occidental llega su fin tendremos tiempo de sobra para hacer más crucigramas. Hay demasiada belleza al final de las cosas como para lamentarse o intentar detener el proceso.

Es buen momento para cambios imposibles, planes a plazo infinito; es buena hora para detenerse a admirar el paisaje. Recoger las ruinas de la riqueza y la acumulación.
Los ricos serán menos ricos y los pobres morirán, pero finalmente no será para tanto, siempre habrá un rincón limpio y seco donde podremos echarnos la siesta.

Los hombres serios y tristes de traje gris siguen jugando a salvar al mundo. Ignoran que sus camisas rosadas y sus zapatos lustrosos nada podrán hacer para revertir la extinción. Los sabios idiotas se rascan la cabeza mientras buscan fórmulas mágicas para volver a la tediosa normalidad.

Las hordas hambrientas e impacientes babean mientras se preparan para saquear las últimas tiendas en pie. Se levantan nuevas barricadas en las calles. Las últimas latas de comida caducadas se acumulan tristemente en el trastero.

El temor se ha mudado al vecindario. Se pasea altivo por nuestras sucias calles; nos observa de reojo con desprecio. Conoce nuestras derrotas y sabe lo que guardamos en el cajón. Vergüenzas inefables camufladas entre los calcetines impares. Secretos impronunciables. La mirada del odio y la sospecha.

Hay que volver a los subterráneos; a las cuevas oscuras que habíamos abandonado por tanto tiempo fascinados por la luz del sol que iluminaba las cosas con claridad y distinción. Es tiempo de regresar a las sombras, confundir nuestros abatidos cuerpos con la noche perpetua.

Vigilamos el horizonte y esperamos con fascinación la venida de la nueva especie, más fuerte, mejor vestida y tal vez con más imaginación. La superficie del planeta azul se estira y despereza mientras se inicia un nuevo orden, un nuevo plan que ya no nos incluye.

El desorden se apodera del mundo como un nuevo dios aplastando a todos los que no creyeron en él. A todos aquellos que se arrodillaron ante el dios del progreso y la previsión. A los que hasta ahora no creían en su propia desaparición y pensaron formar parte de algún significado trascendental. A los que imaginaron que la muerte era algo más que la disolución de la materia organizada y el fin del drama biológico.

jueves, 5 de febrero de 2009

MATCH PUNTO COM

Si ya es difícil hablar sobre uno mismo, más difícil es hablar sobre más de uno mismo; es decir, nosotros mismos. Somos normalitos y buscamos también una chica normal, hogareña, cariñosa, con los dedos de las manos y los pies completos y bien cuidados; que sepa cocinar, limpiar, con buena dentadura y que recuerde todas aquellas cosas que nosotros siempre olvidamos.

Seríamos amigos de nuestros amigos, en caso los tuviésemos. Y saldríamos a comer, a bailar y a cantar, en caso pudiésemos salir. Y seguramente practicaríamos todos los deportes y llevaríamos peinados de moda en caso no estuviésemos tan gordos y calvos.
También creeríamos en Dios, en caso existiese.

Queremos una mujer sencilla que sepa lo que queremos. No nos gustan las chicas complicadas, ni las que no saben contar de tres en tres, ni las que hablan demasiado sin decir nada, ni las que se lamen los dedos para pasar las páginas de una revista, ni las que dicen «aproveche» cuando estamos comiendo. Tampoco nos gustan las chicas que escupen en la calle o las que caminan enseñando el calzón, ni las que comen manitas de cerdo o moluscos sin caparazón.

Nuestro color favorito era el azul, pero ahora es el naranja.
Nuestro número favorito era el 5, pero ahora es el 17.
Nuestro planeta favorito era Saturno, pero ahora es Marte.

Si te interesa contactar con nosotros, por favor, envíanos tu foto de frente, de espaldas y de perfil. Envíanos también una lista de tus 5 canciones favoritas y otra con las 5 peores películas que hayas visto. Si te gustan las patas de araña, las tenazas de cangrejo y los bigotes de gato, entonces no busques más; tú y nosotros huil bi in love tugeder foreber.